Fundo Cristina
A fines de 2007 decidimos hacer realidad un sueño: tener una plantación de cacao de calidad premium que abasteciera a una industria de chocolate en crecimiento y, al mismo tiempo, contribuyera al desarrollo sostenible de la Amazonía.
A solo 65 km de la ciudad de Pucallpa, en el departamento de Ucayali, se encuentra el Fundo Cristina, donde ese sueño ha tomado forma en un hermoso paisaje agroforestal, construido en armonía con los ritmos de la naturaleza.


Cada árbol de cacao crece rodeado de frutales y árboles nativos, que hemos plantado con la colaboración de nuestros vecinos. El suelo, antes degradado por la tala y la quema, hoy rebosa de vida. Las aves, mamíferos y polinizadores han regresado, y ahora forman parte de un ecosistema que cuidamos con esmero, pensando en las futuras generaciones.
La diversidad que da sabor al chocolate
Los rostros del Cacao
Cada mazorca que madura en el Fundo Cristina es el reflejo vivo de la selva que la rodea. Unas son doradas y brillantes, otras rojizas y profundas, con formas que varían entre lo robusto y lo alargado, lo liso y lo rugoso. En esa diversidad se expresa la riqueza genética del cacao amazónico y la armonía que mantenemos con el bosque. Cada fruto nace del trabajo cuidadoso y respetuoso con la tierra, y lleva consigo la historia de una naturaleza que se cultiva sin prisa, con amor y equilibrio. Así, cada mazorca se transforma en la esencia que da vida y sabor a nuestros chocolates Pachinkao.












Las Abejas
En nuestro fundo convivimos con diversas especies de abejas meliponas nativas de la Amazonía, como la Melipona eburnea, la Melipona illota y la Tetragonisca angustula, además de la abeja africana (Apis mellifera scutellata). Todas ellas cumplen un papel fundamental en la polinización de cultivos y la preservación de la biodiversidad local, fortaleciendo la sostenibilidad de nuestro ecosistema. En colaboración con el Parque Natural de Pucallpa, hemos implementado un programa de rescate, conservación y multiplicación de abejas nativas, logrando recuperar poblaciones amenazadas por la deforestación y el cambio ambiental. Este esfuerzo conjunto refleja nuestro compromiso con la protección de los ecosistemas amazónicos y la promoción de una apicultura y meliponicultura sostenibles.








Raíces que sostienen el bosque
En el Fundo Cristina, las raíces que sostienen el bosque son también las que dan vida a todo lo que cultivamos. Tahuari (Tabebuia serratifolia), sangre de grado (Croton lechleri), caoba (Swietenia macrophylla), capirona (Calycophyllum spruceanum) y shihuahuaco (Dipteryx micrantha) se alzan como guardianes del ecosistema, protegiendo el suelo, purificando el aire y ofreciendo refugio a innumerables especies. Cada árbol es una memoria viva del bosque amazónico, un testimonio de su fuerza y su equilibrio natural.




